Precauciones con la salud de nuestro perro en vacaciones: Leishmaniosis Canina

Precauciones con la salud de nuestro perro en vacaciones: Leishmaniosis Canina

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Probablemente todos hemos oído alguna vez en la tele el término leishmaniasis, o leishmaniosis, en anuncios que tratan de vendernos algún producto alertándonos sobre el peligro que corren nuestros perros en caso de contraer esta enfermedad.  Pero, ¿en qué consiste realmente esta patología?

 

Se trata de una enfermedad bastante grave (puede llegar a ser mortal si no se trata a tiempo), provocada por un parásito que se llama Leishmania. Se transmite por la picadura de un mosquito (flebotomo), que haya picado previamente a otros perros enfermos. La forma de contagio, como vemos, es muy sencilla, y su propagación puede ser muy rápida.

 

El insecto encargado de transmitirla necesita calor y agua, por lo que lo encontramos sobre todo en climas mediterráneos y tropicales, de ahí que en época de vacaciones, si nos llevamos a nuestra mascota a la playa, tengamos que duplicar las precauciones.

 

Aunque se piensa que los pastores alemanes y los bóxer son las razas más propensas a padecer leishmaniosis, ningún perro está a salvo de sufrir una picadura, pero debemos tener en cuenta que el simple hecho del picotazo no implica necesariamente que el animal vaya a desarrollar la enfermedad. En ocasiones perros picados por un insecto portador de leishmania no presentan ningún síntoma. Otros se quedan con la enfermedad latente y nunca llegan a desarrollarla. Sin embargo, lo normal es que las primeras señales se presenten pasados varios meses.

La leishmaniosis afecta a la piel del animal, pero también a sus órganos internos, de ahí su gravedad. Algunos de los síntomas másfrecuentes son fiebre, pérdida de apetito, pérdida de peso, caída del pelo, caspa o heridas en la piel. A medida que avanza la enfermedad veremos decaimiento, dificultad para moverse, insuficiencia renal… Si detectamos cualquiera de ellos, debemos acudir rápidamente al veterinario. Si nuestro perro ha sido infectado se puede averiguar con un análisis de sangre, y cuanto antes comience a medicarse, mejor respuesta obtendremos.

 

Hay que resaltar que la leishmaniosis no tiene cura. El tratamiento, que es de por vida, y por lo general bastante caro, está orientado a mejorar la calidad de vida del animal, eliminando o reduciendo los síntomas, y haciendo que pueda tener una vida más o menos normal y feliz, realizando controles periódicos y vigilando las recaídas que pueda sufrir.

 

El hecho de que sea una enfermedad potencialmente mortal, y por ahora sin cura, hace que la precaución deba ser extrema. Entonces, ¿qué podemos hacer para prevenirla?

 

Obviamente, evitar la picadura parece la respuesta más fácil. Y para ello volvemos a los anuncios de la tele. Encontramos multitud de productos que repelen al mosquito: collares antiparasitarios, pipetas, sprays repelentes…bastante eficaces pero por desgracia no infalibles. Evidentemente también se aconseja no exponerlo a climas cálidos y húmedos, pero eso es algo que no siempre se puede controlar.

 

Hace unos años salió al mercado una vacuna, administrada en tres dosis iníciales y posteriormente otras de mantenimiento, que trata de fortalecer el sistema inmunológico del animal, haciéndolo más resistente a las enfermedades. La vacuna no elimina del todo la posibilidad de sufrir una infección, por lo que se recomienda acompañarla de los remedios que hemos citado antes, pero sí reduce mucho las posibilidades. No es una vacuna curativa, sino preventiva, y sólo se puede aplicar a perros sanos (antes de inyectarla se debe comprobar que el animal no está ya infectado).

 

No todos los propietarios, ni siquiera todos los veterinarios, defienden la utilización de esta vacuna. Primero por no ser cien por cien eficaz, y segundo por las reacciones a la misma. No todos los perros la toleran igual, de hecho, los pequeños suelen sufrir más efectos adversos. Lo normal es que el animal tenga vómitos o falta de apetito algunos días, pero han llegado a darse algunos casos de insuficiencia renal, con resultado mortal, lo que ha generado esas posturas dispares sobre los beneficios de la vacuna.

 

Ya sabiendo la gravedad de esta enfermedad, sobre todo en verano, debemos extremar el cuidado para evitar que nuestra mascota pueda contraer leishmaniosis.

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