Cómo evitar que mi perro muerda

Cómo evitar que mi perro muerda

Una de las mayores preocupaciones a la hora de acoger un perro en casa es el control de la mordida. Los cachorros tienen tendencia a jugar mordisqueando todo aquello que se ponga por delante, incluidas tus manos, por ello es muy importante seguir unas pautas que le hagan entender que debe controlar sus juegos antes de que sea adulto. ¿Quieres conocerlas?

 

Si el perro todavía es un cachorro

Es muy importante que desde cachorros aprendan que pueden hacer daño y a controlar la fuerza de su mandíbula, esto puedes hacerlo como parte de un juego, al igual que lo haría con su madre y hermanos. ¿Cómo?

Si durante el juego el perro te muerde con fuerza, avísale con un sonido (“¡Ay!”) para hacerle saber que te ha hecho daño, en caso de que insista o muerda fuerte otra vez vuelve a avisarle y finaliza el juego ignorando al cachorro.

En caso de que el pequeño frene su mordida, hay que premiarle con una recompensa, como unas galletas, caricias...

Realizando este ejercicio el perro irá asimilando poco a poco que debe controlar sus impulsos y tener cuidado con sus dientes, puesto que puede dañar a los demás. Esto es especialmente útil si el perro convive con niños pequeños. Eso sí, ten paciencia porque el proceso llevará algo de tiempo. 

 

Evita jugar con las manos

No acostumbres al perro a jugar con tus manos o pies, aunque al principio te haga gracia puede convertirse en una mala costumbre y lo hará con todo el mundo. En lugar de ello utiliza peluches y mordedores de cuerda o realiza actividades sustitutivas como la recuperación de objetos (pelota, palo…), captura del disco volador, enseñarle trucos como sentarse o tumbarse, escondite y rastreo de objetos... Existen multitud de actividades que estimularán la mente de tu amigo y con las que se acostumbrará a entretenerse en lugar de morder. 

 

La socialización

Un can correctamente socializado desde pequeño difícilmente desarrollará agresividad o la necesidad de defenderse por sentirse en peligro. Interactuar con el entorno y pasar tiempo con otros perros de carácter amigable y tranquilo fomentará una buena socialización.

Un perro solitario, que vive fuera de la casa o aislado, puede crecer frustrado, algo que le puede llevar a ser agresivo y desconfiado tanto con humanos como con otros perros.

 

Los objetos de casa

El aburrimiento, la ansiedad o las molestias por dentición hacen que el perro muerda y destroce cualquier objeto de la casa. Hay que marcar unas pautas básicas desde el inicio y dejarle claro qué cosas puede morder y cuáles no. Acostúmbrale a que use sus juguetes y nunca le ofrezcas otro tipo de cosas para que mordisquee, aunque sea una zapatilla vieja y que no utilices.

Contar con juguetes interactivos y realizar suficiente actividad física antes de volver a casa para que esté relajado también son consejos a tener en cuenta.

Los juguetes o mordedores pueden encontrarse en tiendas especializadas o podrás hacerlos tu mismo siguiendo algún sencillo tutorial y reciclando objetos comunes como camisetas. Para los amantes de las manualidades resulta una idea genial. 

 

Detecta comportamientos fuera de lo común

Hay perros adultos que por su carácter o pasado tienen problemas de comportamiento que deben ser solucionados por un experto en adiestramiento. Si tu perro gruñe, muestra los dientes, tiembla, ladra o intenta atacar… Podría ser síntoma de algo más grave y necesitarás ayuda especializada o tener los conocimientos pertinentes para evitar situaciones de riesgo.

Por ejemplo, mediante el curso de adiestramiento canino homologado de Implika, adquirirás las habilidades para corregir malas conductas en los canes, entre otras cosas.

 

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